¿Cómo sería si…?

¡Hola a todos!

Esta entrada es algo diferente a las demás y este título da para mucho. Toca poner a prueba la imaginación: ¿Qué habría pasado si yo no fuera hipoacúsica? ¿Cómo hubiera sido mi vida? ¿Cómo sería yo?

Bueno, todas estas preguntas son una incógnita. Pero poniendo alas a la imaginación puedo visualizarlo a mi manera y es lo que os voy a contar; siempre teniendo en cuenta que son solo conjeturas y que podrán estar muy lejos de la realidad, aunque nunca se sabe….

Para empezar, yo no sería tan cabezota (¡jajaja!), me acomodaría más fácilmente a los cambios: entender la vida en la forma en que lo hago puede hacer que cualquier intento de cambio me cueste. No hablo de rigidez mental, sino de convicción de que las cosas son de la forma que creo que son. (De hecho ya se dice que los sordos somos testarudos…).

Quizá no sería tan curiosa como lo soy ahora, no me preguntaría tanto el por qué de las cosas. Creo que sería un poco más pasota, como veo que son la mayoría personas y por ello daría menos vueltas  a las cosas. Vamos, ¡que viviría más tranquila! O tal vez lo sería más, de curiosa…

Es posible que fuera menos sensible a las emociones y expresiones faciales, a los estímulos externos… , lo cual me llevaría, probablemente, a ser menos empática.

En cuanto a mis estudios y profesión, pienso que habría empezado y acabado Fisioterapia, o habría estudiado algo relacionado con poder viajar por el mundo y probablemente estaría trabajando en ello. No digo que no hubiese elegido Psicología, o que no me interesase, pero justamente creo que la vida me hubiera llevado por otros caminos.

Hablaría más idiomas (y los aprendería con mucha más rapidez) e intentaría mejorarlos con largas estancias en el extranjero, ¡eso seguro! Si ya lo he hecho, con las dificultades que supone siendo sorda, si no lo fuera… ¡aay, me recorrería el mundo!

A mis padres les hubiera ahorrado un montón de sufrimiento por las incertidumbres que les crearon al informarles de que yo era sorda profunda. En la zona donde vivimos no había apenas centros para niños con esta deficiencia y no les fue fácil. A parte, se hubieran ahorrado mucho dinero, porque ya sabéis lo caros que son los audífonos, moldes, clases privadas de logopedia,… Pero también por los viajes y estrategias laborales que tuvieron que ingeniarse para coordinar las citas médicas, ya que vivíamos en el pueblo y siempre había que desplazarse. Y un largo etc.  Quizá también la relación con la familia hubiera sido más fluida desde la niñez. Me pregunto tantas cosas…

Bueno, en el fondo no puedo saber como hubiera sido todo, solo son suposiciones mías . Cada persona nace y se hace dependiendo de las circunstancias en las que se encuentra y que le ha tocado vivir.

Es un tema de reflexión que nos podemos hacer todos: ¿cómo hubiera sido mi vida si…? Aunque en el fondo este ejercicio no te lleve a ninguna parte, hace que te conozcas mejor a ti mismo y aceptes y valores lo que tienes. Yo valoro muchísimo todo lo que tengo…

Todos debemos ser conscientes de nuestras limitaciones, si las hubiere, y tenemos que querernos y aceptarnos como somos, si además, queremos que los demás también lo hagan.

Bonita frase cuyo autoría desconozco: «Mi felicidad solo depende de una persona, y esa persona soy yo».

¡Espero que os haya gustado, hasta otra!

¡Saludos a todos!