Sin audífonos pero contigo misma y un libro

vacio

Imagina estar en quietud, nada se mueve, todo está muy tranquilo…

Cualquier movimiento indica algún sonido imaginario pero puedes no saber como es realmente.

Imagina el vacío tras una explosión que nunca se produjo en tu interior pero que siempre estuvo ahí.

Lo único que puedes es imaginar y pensar mucho para comprender.

Y de alguna manera, a la tuya, palpitar. Y silencio, no se vaya a estropear.

 

 

Algo así, parecido, es lo que viene a ser el desconectar, es como meditar.

 

Eres tu, contigo misma, pero en realidad es una nueva oportunidad.

 

 

No dejo de leer, de imaginar… para poder reflexionar.

¡Feliz Sant Jordi lectores y enamorad@s! Un beso, cariño.

 

Refugio, locura

caracol  

Tras horas en silencio, de blanco y negro,
enciendo otra vez, se ha hecho de día
ya se fue el gris, toca la calle,
toca la vista, toca sentir.
 
Las letras no van, un poco de paciencia,
sería lo mismo, no va a llegar antes
me sé el recorrido entero ya de memoria,
suben y bajan, sin pena ni gloria.
 
Caras inexpresivas, pero ojos atentos,
arrugas que se dibujan, sonrisas esbozan,
quizá solo lo parece, no se ve la gente,
no se ven sus labios, no se les ve la boca.
 
Para algunos es refugio, para otros es locura,
sigue siendo tristeza, un ambiente que perdura,
todavía una atadura, pero alza la cabeza
que solo es una máscara y dejará de ser oscura.
 
Ríe lo que puedas, aprovecha los momentos,
aprovecha las transparencias, que afloren tus talentos,
no tienes todo el día, vive el hoy como un mañana,
o llegará Morfeo y todo se quedará en un sueño.